Los grillz han evolucionado desde ser un símbolo de estatus en la cultura hip-hop hasta convertirse en un accesorio de moda mainstream. Sin embargo, aún existen muchos mitos que disuaden a las personas de probarlos. Hoy desmontamos las creencias más comunes:
«LOS GRILLZ DAÑAN EL ESMALTE DENTAL»
FALSO.
Los grillz de calidad como los de Dentelle se colocan sobre el diente natural sin ningún tipo de adhesivo permanente ni tallado del esmalte. Son completamente removibles y no dañan la estructura dental cuando se usan correctamente.
«SOLO SON PARA ARTISTAS O GENTE FAMOSA»
FALSO.
Hoy en día, cualquier persona puede llevar grillz. Desde profesionales que buscan un toque discreto de elegancia hasta jóvenes que quieren expresar su estilo personal. La democratización de este accesorio ha llegado para quedarse.
«NO PODRÉ HABLAR NI COMER NORMALMENTE»
FALSO.
Después de un breve período de adaptación de 2-3 días, la mayoría de las personas se acostumbran completamente a sus grillz y pueden hablar con normalidad. Para comer, se recomienda retirarlos, pero es por comodidad, no por necesidad.
«SON DEMASIADO CAROS»
RELATIVO.
Si bien existen grillz de precios elevados con diamantes y metales preciosos, también hay opciones más accesibles. En Dentelle ofrecemos grillz de plata desde 90€, haciendo que este accesorio sea alcanzable para diferentes presupuestos.
«SON SOLO PARA DIENTES PERFECTOS»
FALSO.
Los grillz se personalizan según la forma de tus dientes, adaptándose a cualquier sonrisa. De hecho, pueden ser una forma creativa de celebrar la singularidad de tu dentadura.
La verdad es que los grillz han evolucionado para convertirse en una forma más de expresión personal, tan válida como elegir un peinado o un estilo de ropa determinado.

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